Sur de Azerbaijan.

Baku.
Durante tres días paseamos por esta moderna ciudad, donde los omnipresentes Ladas, comparten asfalto con turismos y todoterrenos de lujo. También aquí la telefonía móvil hace furor y los numerosos escaparates se encargan de mostrar los últimos modelos.
De nuevo el Islam.
-¿Estaré revolucionando a las mujeres de la casa?-.
A los pies del Cáucaso.
Desde que cruzamos la frontera, acompañamos a las montañas
del Cáucaso en su camino al Mar Caspio. La cordillera va perdiendo altura, aun así, los picos de más de cuatro mil metros nos muestran sus blancas cimas. - ¿Quizá las primeras nieves de la temporada?-
Pedaleamos por una de las carreteras más bellas del viaje, que se abre paso entre frondosos bosques de hayas, robles y arces
, paraíso éste de numerosos pájaros carpinteros que tamborilean en busca de larvas. También parece ser el hogar de numerosos mamíferos, como lo atestiguan numerosos animales muertos en la carretera.
Durante el día pedaleamos con unos agradables 20-25 grados, pero en cuanto se pone el sol, en las noches de tienda, la temperatura nos obliga a buscar esas prendas que teníamos olvidadas en el fondo de las alforjas.
A la primera de cambio.
La primera noche en el país, colocamos la tienda
Por suerte, nuestro pasaporte cuenta con la pertinente visa de entrada (realizada en Estambul), pero no muestra la mínima señal de una posible visita a la vecina Armenia, enemiga irreconciliable. Y menos mal, pues la policía se toma con celo la cuestión.
- Have you visited Armenia?- .
- Que no, canso, que no!!!-
A la sombra de nogales, robles y avellanos, pedaleamos de nuevo por un país musulmán. Estamos en pleno mes de Ramadán y nos asaltan las primeras dudas.
- Serán muy rigurosos con lo que marca el Islam?.-
- Have you visited Armenia?- .
- Que no, canso, que no!!!-
- Serán muy rigurosos con lo que marca el Islam?.-
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